Biografía de Samuel Morse, nació el 27 de abril de 1791 en Boston, Massachusetts y falleció el 2 de abril de 1872 en Nueva York. Inventor y pintor. Crea e instala junto a Alfred Vail, un sistema de telegrafía en su país, el primero en su tipo; éste se llama telégrafo Morse y permite transmitir mensajes a través de pulsos eléctricos que están cifrados en código.

¿Quién fue Samuel Morse?

¿Quién fue Samuel Morse? Su padre es un clérigo protestante llamado Jedidiah Morse, que es uno de los geógrafos más relevantes de Estados Unidos en los años que siguieron a la independencia; y su madre es Elizabeth Ann Finley Breese.

Samuel ingresa en la Universidad de Yale, graduándose en 1810. Se orienta hacia el arte de la pintura y establece su estudio en la ciudad de Nueva York; su obra más famosa la crea en 1825, es un retrato de La Fayette.

Viaja al continente europeo y de regreso en 1832, escucha que es posible la transmisión de impulsos eléctricos a través de cables. A partir de entonces compagina su interés por usar este medio para transmitir mensajes inteligibles, su trayectoria en el arte y su incursión ocasional al ámbito político neoyorkino a nivel municipal.

También se desempeña en la Universidad de Nueva York como maestro de Bellas Artes, entrando en contacto con expertos en electromagnetismo, quienes lo actualizan en la técnica. Se destaca en su biografía que consigue un socio que le aporta apoyo financiero y técnico en 1837,  para desplegar un sistema de telégrafo que transmite mensajes en un código que él inventa (de rayas y puntos, llamado alfabeto Morse).

Adquiere la patente en 1843 y el Congreso norteamericano aprueba la construcción de una línea experimental entre Washington y Baltimore. El éxito que obtiene en la primera prueba (1844) origina la extensión del telégrafo alrededor del mundo como medio de comunicación, hecho que le da a Morse gran popularidad y riqueza.

Vida de Samuel Morse

La vida de Samuel Morse. Se desenvuelve en la pintura y como inventor, creando el telégrafo que transmite mensajes por medio de pulsos eléctricos, los cuales se cifran con el código Morse.

La inauguración de la primera línea telegráfica en el territorio estadounidense es entre Baltimore y Washington. Los resultados son exitosos, convirtiéndole en un hombre rico y ampliamente reconocido.

Con su fortuna se compra una propiedad extensa y en sus años finales se dedica a respaldar económicamente obras de carácter cultural y filantrópico; respecto a ello, aporta sumas importantes a instituciones educativas, a asociaciones de caridad y misioneras.

Por otra parte, el invento se desarrolla en otras naciones a la par, por lo que Morse se involucra en litigios largos para tener los derechos de su sistema. Éstos se le reconocen finalmente por la Corte Suprema estadounidense en 1854.  Fallece a los ochenta años de edad de neumonía, en su domicilio en Nueva York.

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