Biografía de Clara Peeters, nació en 1594 en Amberes, Bélgica y falleció en 1657 en La Haya, Países Bajos. Pintora que se considera una de la precursoras de la naturaleza muerta o bodegón en los Países Bajos. Populariza el empleo del autorretrato escondido en piezas de naturaleza muerta, lo cual múltiples artistas deciden emular.

¿Quién fue Clara Peeters?

¿Quién fue Clara Peeters? Sus datos biográficos no están del todo claros, pero al parecer es hija de Jan Peeters. Nace en Amberes y ahí es su bautizo en la iglesia de Santa Walpurgis.

Su desarrollo en el arte es precoz, y la primera de sus obras que se conoce tiene como fecha el año 1607 (cuando tiene catorce años de edad); ésta es “Bodegón de galletas”.

No hay datos que hablen sobre su formación, pero su estilo despliega relación con el trabajo de Osias Beert. Se cree que visita Ámsterdam y de igual forma La Haya, aunque tales estancias no han logrado ser documentadas; muestra influencias de los bodegonistas holandeses, lo cual se ve reflejado en su estilo maduro.

En 1639, en Amberes, pudo contraer matrimonio. Su último cuadro con firma, que se encuentra perdido, tendría la fecha de 1657. Y a pesar de que no existe documentación precisa, se considera que su lapso posible de actividad de donde surgen sus obras firmadas sería de 1607 a 1621.

Clara se especializa en el género del bodegón, principalmente crea escenas florales y de desayuno. En las mismas se reúnen preciosos objetos de cerámica o metal; éstos están en aparente desorden junto a frutos, flores y otros elementos.

Presta gran atención al detalle y en algunos de sus bodegones añade autorretratos en miniatura en los reflejos de las copas. Sumado a ello, la artista sobresale al momento de distinguir texturas.

Se convierte, en 2016, en la primera pintora que protagoniza una exposición en el Museo del Prado, con la colaboración del Museo Real de Bellas Artes de Amberes. En la exposición se hace un enfoque en las circunstancias de las mujeres artistas en los inicios de la Europa Moderna.

Vida de Clara Peeters

La vida de Clara Peeters. En su época no se les permite a las pocas mujeres pintoras que empleen el dibujo anatómico; hecho que reduce sus posibilidades de desarrollo y aprendizaje. Lo anterior se veta, porque implica el estudio desde el cuerpo masculino desnudo. Debido a esto, muchas artistas pictóricas tienen su especialidad en la naturaleza muerta.

Por otra parte, en las pinturas de Peeters, algunos autores señalan simbolismos de carácter religioso, de manera singular en el “Bodegón con un pez y un gato”; en éste el pez se coloca en la posición de una cruz.  

Se destaca en su biografía que se conservan de ella unas treinta obras y que es una de las pocas artistas mujeres que se mantiene activa en el continente europeo en la primera mitad del siglo XVII.

Cuatro de sus bodegones más importantes se encuentran en el Museo Nacional del Prado; ellos proceden de la colección real y en 1611 tres son firmados. Conforman el conjunto de obras de mayor amplitud que puede conocerse en un solo museo; tal, porque la producción está distribuida en colecciones múltiples, varias privadas.

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